El problema
Qué estaba ocurriendo antes
El problema no era añadir otro formulario, sino conservar la continuidad desde la entrada del asunto hasta el expediente: qué envió la persona, cómo se valoró, qué reglas se aplicaron, qué comunicación se preparó y qué información debe ver después el cliente.
En un despacho, una consulta puede entrar por formulario y terminar pasando por valoración, comunicación, apertura de expediente, petición de documentos y seguimiento. Cuando cada fase vive en una herramienta distinta, el equipo repite datos y reconstruye contexto antes de actuar.