El problema
Qué estaba ocurriendo antes
El opositor necesita saber no solo si ha contestado, sino cómo ha estructurado la exposición, dónde pierde claridad, qué partes están poco argumentadas y qué debe mejorar. Evaluar eso manualmente en cada práctica consume tiempo y dificulta una mejora continua.
La preparación oral de oposiciones exige práctica, estructura, claridad expositiva y capacidad de defender argumentos con precisión. El problema es que el feedback humano puede ser limitado, espaciado o difícil de sistematizar para cada intento.