Dónde se atasca
Qué se repite, dónde aparecen esperas y qué información obliga a buscar o copiar.
No necesitas preparar un documento ni saber qué tecnología quieres. Explica un ejemplo concreto de lo que ocurre hoy. Recibirás una primera valoración sobre si existe una oportunidad real de automatización y, si tiene sentido, cuál sería el siguiente paso.
La valoración revisa dónde se pierde tiempo, qué parte se repite, qué excepciones existen y qué resultado debería cambiar. Si una herramienta estándar, una configuración o una integración simple resuelve el problema, eso va antes que construir software innecesario.
Qué se repite, dónde aparecen esperas y qué información obliga a buscar o copiar.
Horas, retrasos, errores, retrabajo, pérdida de margen o dificultad para supervisar.
El resultado operativo que justificaría intervenir y cómo podría comprobarse.
Simplificar, integrar, automatizar, construir una primera versión o seguir midiendo.
La primera valoración la revisa Camilo Boo, ingeniero de ia y automatización y responsable directo del diagnóstico, la arquitectura y la ejecución de los proyectos. La respuesta inicial se envía en 1–2 días laborables.
La primera valoración la revisa Camilo Boo para comprobar dónde existe trabajo manual y si hay una oportunidad real.
Se explica qué podría automatizarse, qué conviene aclarar y qué debería mantenerse bajo revisión.
Información adicional, llamada corta o propuesta.
No. Es mejor explicar el proceso actual, qué se repite, dónde se pierde información y qué debería funcionar mejor. La tecnología se decide después.
Cada solicitud se revisa de forma individual. La valoración puede terminar en una respuesta por email, una petición de información adicional o una conversación breve si hace falta entender mejor el proceso.
No en el primer contacto. Basta con una descripción general. Antes de compartir datos o documentación sensible se define el canal adecuado.